viernes, 20 de marzo de 2009

Luz y amor

Realizo retiros, o simplemente una larga caminata. El objetivo es tocar fondo, todo con el fin de seguir en el camino que parezca iluminado, continuamente apartándome de las sombras. No pude dejar de hacerlo desde que descubrí la falta de diálogo y sinceridad que tenía con mi ser escencial, mi ser interior, el que no tiene carne.

En la noche el mar solo te permite escuchar su sonido, que te priva de escuchar cualquier otra cosa, todo lo abarca, y la noche se encarga de que no puedas siquiera ver lo que en frente a ti tienes, solo algún farol lejano de los pescadores. Es imposible no comenzar el camino hacia el centro del corazon, siendo inevitable terminar el recorrido completamente cambiado.

Cuanto más me alejo del camino oscuro, descubro que cada vez mas solo estoy. En la oscuridad quedan muchas de las personas a las cuales amo, y el nuevo camino, a pesar de ser mas iluminado, tambien es más solitario, cada vez tengo menos compañeros de ruta en ellos.

Cuando me alejo de la oscuridad, es porque ya no amo lo que esa oscuridad me da, pero en concecuencia, tambien amo menos a la gente que sigue el viejo camino, ya que me enojo con ellos por no querer abandonarlo, o sencillamente, lo que antes no me molestaba ahora sí, porque ahora puedo ver en ellos la oscuridad que antes no veía.

Es muy dificil iniciar un camino de luz y no dejar de amar un poco, especialmente porque en ese camino dejas mucha gente que amas, y la fortaleza que ganas par adejar el camino hace que en concecuencia tambien dejes a esas personas, y como todo abandono implica perder algo de amor.

El camino oscuro tiene muchos seres queridos, y el camino de luz cada vez es más solitario, más frío.

Entonces desde mi nuevo camino intento arrastrar a mis seres queridos desde la oscuridad hacia la luz, pero recibes juicios y rechazo. Desde mi posicion mortal me es muy dificil recibir todo eso sin perder al menos un poco de amor, y a medida que pasa el tiempo, cada vez me cuesta más recordar lo que antes sabía hacer.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Dios y el idiota

Científicamente es la única forma en la cual puedo pensar, creo que todo, por más romance que queramos darle, siempre tiene su frío y rígido trasfondo científico. Hoy luego de algunos eventos suscitados en el ámbito familiar, encontré un indicio que podría dar inicio a mi teoría sobre la existencia de dios.

Pienso que cuando algo es por si mismo, cuando no es parte de nada, por su propia definición es estable. Basta mirar una roca, nada evidencia que dependa de algo para ser, es sólida por su propia definición, en cambio, cuando veo tanta estupidez entre los humanos, tanta falta de razonamiento, sentido, dirección, me lleva a pensar que es producto de que no somos por nosotros mismos, sino que actuamos como idiotas día a día, renunciamos a pensar, o a ser sinceros con nosotros mismos, tan solo porque estamos separados de algo, dicha separación nos hace sencillamente estúpidos, no somos capaces de sobrevivir solos.

Científicamente pienso que tal vez ese sea el motivo por el cual, cuando conocí gente que realmente están algo más cerca de dios, ese dios que tiene tantos nombres como religiones, son sencillamente menos idiotas, y creo que sencillamente es por estar más unidos a esa parte de la cual la mayor parte permanecemos separados.

No pienso definir lo que es estar cerca de el que tiene muchos nombres, porque tampoco tengo la verdad, pero si estoy seguro que es aquel que mira con más amor un atardecer que aquel que no logra amar otra cosa que no sea una estatua de piedra.

jueves, 19 de febrero de 2009

Porque simplemente siervos

Mi mayor desafío fue conocerme a mi mismo. Miles fueron los rincones que recorrí de un complejo laberinto, que me llevó algo así como 20 años entender, aún no me puedo considerar fuera de el, pero si algo próximo a su fin, al menos puedo ver la luz.


Fue un largo camino donde el objetivo era uno solo, tocar fondo. Luego de tocar fondo vendría lo que podríamos llamar iluminación, el entender, el ocupar el vacío que hoy llevo dentro, pero no sería tan fácil.


Sufriendo las secuelas del proceso, no hice más que cuestionar mi fe, definirla, ponerla a prueba, pero sobre todo cuestionarla. La pregunta es una sola, ¿existe dios?.


Templos, libros, artículos, discusiones, meditaciones, todo en pro de encontrar una respuesta, más no logre más que conservar intacta mi pregunta original. Si tenía en claro que el objetivo era tocar fondo, yo quería llegar ahí.


Visité como tantas veces una iglesia, donde se lleva adelante la religión que me tocó vivir, y no vi más que hombres adorándose unos a los otros, santificándose, vistiendo ropas distintivas, categorizadoras, pero vi simplemente eso, hombres.


Tuve que abandonar ese lugar, ya que mucho me costó encontrar al dueño de casa, simplemente veía hombres queriendo lucir como el. Sentí lo mismo que cuando quieres ver el sol en el horizonte y un edificio no te lo permite, yo quería ver a dios y no a hombres queriendo tomar su lugar.


Luego de meditar, puedo destacar que estoy convencido de que las religiones no son más que grupos de personas, las cuales sufren  cuando no pertenecen a nada, y en estos grupos ven saciada su sed de pertenecer. Se identifican, comparten rituales, ideas, imágenes y por la propia naturaleza humana intentar ser importante en este grupo, sin notar que están distrayendo la mirada, que son el edificio que tapan el sol en el horizonte.


A partir de ese momento comencé a buscar a dios de manera distinta, sin creer en historias contadas por hombres, sin buscar rostros dibujados por hombres, sin seguir rituales establecidos por hombres.


Cualquiera sea el lugar donde exista una persona, cualquiera sea su cultura, puede estar completamente aislado, puede ser una extraña tribu jamas vista, todos finalmente miran al cielo, una roca, algo... y lo adoran, ese es el dios que hoy busco, el dios de todos, el que no conocemos su nombre.


Una tarde gris frente al mar, me sentí pequeño, el cielo estaba gris, el viento poderoso, el paisaje que tenía frente a mi era increíble, yo notoriamente minúsculo ante tanto poder. Grite mucho, ¡quiero verlos!, ¡quiero saber si existen!, ¡quiero pruebas!, nunca obtuve respuesta, luego de meditar lo ocurrido finalmente algo más de luz, ¿quien creía yo que era para exigir algo a el mismo dios?, tal vez mi actitud fue consecuencia de ver tantas personas que aseguran tener linea directa con el dios correcto.


Hoy entiendo que el nunca se manifestará frente a mi, ya que infinito es el universo e infinito su poder, y creo entender lo que es la fe, saber que cada movimiento, pensamiento, todo pasa por el, saberlo aunque nunca lo veamos, porque sería creernos demasiada cosa si pensamos que tenemos algún tipo de derecho a verlo, en realidad no sabemos ni si podríamos verlo, porque sencillamente no sabemos que es.


Este blog tiene como objetivo ser el cuadernillo donde paso en limpio el resultado de meditar, tocar fondo y renacer.