Realizo retiros, o simplemente una larga caminata. El objetivo es tocar fondo, todo con el fin de seguir en el camino que parezca iluminado, continuamente apartándome de las sombras. No pude dejar de hacerlo desde que descubrí la falta de diálogo y sinceridad que tenía con mi ser escencial, mi ser interior, el que no tiene carne.
En la noche el mar solo te permite escuchar su sonido, que te priva de escuchar cualquier otra cosa, todo lo abarca, y la noche se encarga de que no puedas siquiera ver lo que en frente a ti tienes, solo algún farol lejano de los pescadores. Es imposible no comenzar el camino hacia el centro del corazon, siendo inevitable terminar el recorrido completamente cambiado.
Cuanto más me alejo del camino oscuro, descubro que cada vez mas solo estoy. En la oscuridad quedan muchas de las personas a las cuales amo, y el nuevo camino, a pesar de ser mas iluminado, tambien es más solitario, cada vez tengo menos compañeros de ruta en ellos.
Cuando me alejo de la oscuridad, es porque ya no amo lo que esa oscuridad me da, pero en concecuencia, tambien amo menos a la gente que sigue el viejo camino, ya que me enojo con ellos por no querer abandonarlo, o sencillamente, lo que antes no me molestaba ahora sí, porque ahora puedo ver en ellos la oscuridad que antes no veía.
Es muy dificil iniciar un camino de luz y no dejar de amar un poco, especialmente porque en ese camino dejas mucha gente que amas, y la fortaleza que ganas par adejar el camino hace que en concecuencia tambien dejes a esas personas, y como todo abandono implica perder algo de amor.
El camino oscuro tiene muchos seres queridos, y el camino de luz cada vez es más solitario, más frío.
Entonces desde mi nuevo camino intento arrastrar a mis seres queridos desde la oscuridad hacia la luz, pero recibes juicios y rechazo. Desde mi posicion mortal me es muy dificil recibir todo eso sin perder al menos un poco de amor, y a medida que pasa el tiempo, cada vez me cuesta más recordar lo que antes sabía hacer.
viernes, 20 de marzo de 2009
miércoles, 18 de marzo de 2009
Dios y el idiota
Científicamente es la única forma en la cual puedo pensar, creo que todo, por más romance que queramos darle, siempre tiene su frío y rígido trasfondo científico. Hoy luego de algunos eventos suscitados en el ámbito familiar, encontré un indicio que podría dar inicio a mi teoría sobre la existencia de dios.
Pienso que cuando algo es por si mismo, cuando no es parte de nada, por su propia definición es estable. Basta mirar una roca, nada evidencia que dependa de algo para ser, es sólida por su propia definición, en cambio, cuando veo tanta estupidez entre los humanos, tanta falta de razonamiento, sentido, dirección, me lleva a pensar que es producto de que no somos por nosotros mismos, sino que actuamos como idiotas día a día, renunciamos a pensar, o a ser sinceros con nosotros mismos, tan solo porque estamos separados de algo, dicha separación nos hace sencillamente estúpidos, no somos capaces de sobrevivir solos.
Científicamente pienso que tal vez ese sea el motivo por el cual, cuando conocí gente que realmente están algo más cerca de dios, ese dios que tiene tantos nombres como religiones, son sencillamente menos idiotas, y creo que sencillamente es por estar más unidos a esa parte de la cual la mayor parte permanecemos separados.
No pienso definir lo que es estar cerca de el que tiene muchos nombres, porque tampoco tengo la verdad, pero si estoy seguro que es aquel que mira con más amor un atardecer que aquel que no logra amar otra cosa que no sea una estatua de piedra.
Pienso que cuando algo es por si mismo, cuando no es parte de nada, por su propia definición es estable. Basta mirar una roca, nada evidencia que dependa de algo para ser, es sólida por su propia definición, en cambio, cuando veo tanta estupidez entre los humanos, tanta falta de razonamiento, sentido, dirección, me lleva a pensar que es producto de que no somos por nosotros mismos, sino que actuamos como idiotas día a día, renunciamos a pensar, o a ser sinceros con nosotros mismos, tan solo porque estamos separados de algo, dicha separación nos hace sencillamente estúpidos, no somos capaces de sobrevivir solos.
Científicamente pienso que tal vez ese sea el motivo por el cual, cuando conocí gente que realmente están algo más cerca de dios, ese dios que tiene tantos nombres como religiones, son sencillamente menos idiotas, y creo que sencillamente es por estar más unidos a esa parte de la cual la mayor parte permanecemos separados.
No pienso definir lo que es estar cerca de el que tiene muchos nombres, porque tampoco tengo la verdad, pero si estoy seguro que es aquel que mira con más amor un atardecer que aquel que no logra amar otra cosa que no sea una estatua de piedra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)